domingo, 8 de septiembre de 2013

DE NUEVO EL DÍA COMÚN.. O NI TANTO

"¡Un mes sin tocar si quiera el televisor!, ¡Tu padre ira por ti al colegio! ¡Ni una llamada ¿Que te ocurre?!"...

Prácticamente todo el día gastado en sermones y regaños de parte de sus padres, Paula se concentraba y no respondía nada, para ser un tanto rebelde tenía respeto y sabia cuando tenían la razón sus padres en regañarla de esa forma, pero ella solo ansiaba una cosa: Volver a ver a Eric.

Al poder entrar al fin a su habitación, se dejo caer en la cama colocándose una almohada encima del rostro e intentando relajarse, le dolía la cabeza aun por la resaca, se sentía algo débil y hambrienta pero no le importaba mucho levantarse de la posición tan comoda en la que permanecía, le gustaba hacer recuento de lo ocurrido, de quien conoció en realidad.

-Creí que jamás sabría su nombre-

Minutos de un silencio profundo, se destapo el rostro, observo el techo de su habitación, y su semblante cambio repentinamente. Ahora, se sentía arrepentida y ridícula por su manera de actuar y ahora de pensar.

-¿Como es posible que ande pensando en ese chico?... Que idiota me siento... ¿Me pudo gustar tanto con tan solo unas horas de conocerle?- Ella no lograba entender, podría tacharse de fácil, de "urgida" o de cualquier otra manera pero ella no se sentía así, ella no sabia porque ese interés tan intenso hacia el chico, aferrarse con cada minuto que lo tenia presente, quería saber mas, conocer mas de él, verlo nuevamente 

-No creo que esto sea amor a primera vista, suena bastante ridículo- Se levanto para dirigirse a la cocina y pedir un buen café negro para calmar su dolor de cabeza, que ya estaba intensificándose con el problema mental que cargaba.

Paso el fin de semana para que regresara al colegio.
Era uno de los colegios mas prestigiados del país, podría decirse que el segundo mejor del país, donde, por supuesto, quien tuviera el poder monetario podía entrar y ser tratado como si fuera un rey. No era como si a Paula le molestara pero le resultaba incomodo estar en un sitio lleno de mascaras y falsedades.

Al entrar a su salón, ver los ojos de los presentes puestos en ella era normal, "Solo están juzgándote, solo eso ¡Nada más!" Se gritaba en sus adentros, aunque, sentía un gran alivio al notar que solo una persona no era capaz de percatarse de que había llegado.

-Es un libro nuevo ¿No es así?- Tomaba asiento frente a una chica a la cual se refería, de cabello largo negro y lacio, lentes un poco grandes y de hermoso gesto calmado y sereno.

-Tuve bastante tiempo para terminar el otro, no podía soltarlo-Fijo bien sus lentes, cerrando el libro después de verificar a pagina donde había quedado.

-Entonces nuestro fin de semana estuvo bastante genial Astrid- Se recargaba en la paleta de su compañera cerrando los ojos placenteramente-

-Creo que mi amor esta en los libros únicamente, no he podido encontrar mejor placer y excitación que la emoción del saber que ocurrirá después o que aprender nuevamente, viajas a millones de mundos...- 

Sus palabras eran tan sinceras y tan reconfortantes, que, para Paula, podía sentirse verdadero amor en la atmósfera del salón.

-A todo esto Paula, ¿Como te fue este fin de semana? Por lo que me dijiste hace un momento, estuvo bastante aceptable-

-¿Bastante aceptable? ¡Fue maravilloso!, ¿Sabes? Conocí a un chico en el antro que...-

-¿Fuiste al final a ese sitio de mala muerte?, No debiste hacerlo- Su gesto se torno un tanto sombrío y maltrecho.

-No te angusties, permiteme contarte todo lo que sucedió, después de clases, aunque tendré poco tiempo ya que estoy castigada-

-Me puedo imaginar el porqué... Por mi esta bien entonces amiga mía, quiero saber cada detalle que espero, no sea nada de que preocuparse-

-Créeme que no es nada de ello, aunque si tendrá sus partes en las cuales querrás destasarme viva, pero valdrá la pena al fina-

Después de ello, comenzaron sus clases, ya que el profesor, estaba dentro del salón.

Paso todo el tiempo sumergida en sus pensamientos, de vez en cuando era participativa, si bien no era la típica popular del salón, ni tampoco la cerebrito, era una alumna promedio bastante aceptable, aunque no solía resaltar del todo, no porque fuera fea, si no porque ella misma se alejaba de ese entorno superficial y hueco del que estaba metida desde su nacimiento.
Se daba así el descanso entre clases.

-¡Vaya! Pero si es Paula, ¿Como te fue el fin de semana querida?- Decía una voz bastante alzada, que venía desde la entrada del salón.

-Ignórala solamente- Menciona Astrid para su amiga.

-No pueden ignorarme traga libros, sabes quien soy- Decía aquella chica mientras camina hacia ellas.


De ser algo bastante trillado, era la mas típica copia de una Barbie, cabello rubio, ojos azules, un cuerpo atractivo y porque no? Mucho, pero mucho dinero encima de ella -El cliché no sería cliché sin que esto faltara no?-*

-¡Mírame cuando te hable!- Intenta tocar a Paula del hombro si no fuera que Astrid se levanto y con el libro que tenia en su asiento, le soltó un manazo.


-¡Estúpida!-

-A mi no me vengas a ofender que la estúpida eres tu, cabeza hueca-

-¡Pero mira nada mas quien habla!, la x de la escuela-

-La x que será algo de su vida y no solamente una muñeca plástica e inservible más que para el sexo-

-¡Ya basta! No tienes porqué caer a su nivel Astrid, no permitas que te saque de tus casillas, después de todo, de hecho si, quiero hablar algo contigo Marina- Se levanta de su asiento y dirigiéndose a la rubia, Paula se veía bastante molesta.

-¿Porqué me dejaron ayer en aquel antro Marina?-

-¿Pero que? ¡Si te estabas divirtiendo tanto mi vida! ¡Incluso te fuiste con un chico! ¿O me equivoco?- Alzaba cada vez mas la voz llena de maldad hacia su compañera, quien la miraba despreocupada por aquel comentario.

-Piensa lo que quieras sobre el asunto, me tiene sin cuidado-

-Jajajaja ¿Eso es cierto Paula?-

-Bastante cierto- La mira fijamente y con seriedad -No me importa que me vean a como tu quieres hacer creer a los demás, no tengo que aparentar nada en un mundo de caretas e hipocresías, al mundo al que perteneces Marina, ¿Sabes? No tenia ni porque preguntarte el porqué me dejaron ahí, viniendo de ti no es de sorprenderme.

-Ja!, por lo menos se te hizo la noche, alguien te fijo en ti y te llevo a otro lado solamente eso es lo que se tiene que saber, la verdad- Decía acomodándose el cabello.

-Tu verdad Marina, pero como te dije, no me importa, no tengo que rendirle cuentas a nadie-

Llegando la hora de la próxima clase, no se podía dar el lujo de seguir una discusión así, Marina era la enemiga mortal de Paula y Astrid, y el amor platónico de todo el colegio, la típica, chica de escuela privada.
Pasando así, empujando a Paula y dedicándole una mirada a Astrid como si viera a la peor alimaña del mundo, paso a su asiento, siendo idolatrada por los demás presentes.
Así seguían las clases.


-Y bien, antes de que venga tu padre y te lleve lejos de mi- Decía en tono poético Astrid-

-Jajaja exagerada... Aaah bien, por donde comenzare..- Daba un leve suspiro y estiraba sus brazos, era obvio que sabía perfectamente por donde comenzar y como acabar, decidió decir todo de una vez, mirando a su amiga de infancia haciendo desde gestos de enfado, hasta tocándose las sienes de la cabeza intentando asimilar toda la información que le llagaba.

-Pero estas bien y nada malo te ocurrió-

-Si, lo estoy-

-Ese me parece que actuó como un ángel, de esos que solo aparecen una vez en tu vida-

-..¿Tu crees?...- Miraba cabizbaja a su amiga

-Vaya que lo creo... Bueno en sentido figurado, ¿Le pediste su numero de teléfono?

-Trate pero no me lo dio, ¡Te digo que con trabajos y pude sacarle su nombre!-

-Vaya hombre difícil... A lo mejor pensó que se metería en problemas o algo parecido si te decía mas de él, pero no deja de ser bastante extraño-

-Astrid.... Necesito de tu ayuda-

-¿Como?-

Trago saliva y miro fijamente a su amiga de infancia -Necesito volver a verlo-

-¿Y como puedo ayudarte Pau?-

-Logré tomarle una foto a las placas de su coche-

-Bastante...-

-¡Espera!, ¡Sé que podemos encontrarlo! sé que podemos, necesito en verdad tu ayuda-

-No será peligroso saber mucho de el? es decir alguien que actúa de esa forma...-

-¿Tu crees que si fuera peligroso o fuera mala persona, me hubiera salvado de esos tipos y encima, me hubiera llevado a mi casa sana y salva?, vamos Astrid, en ti es con la única que puedo cometer esta locura, lo sabes muy bien- No dice mas y con ojos resplandecientes y suplicantes, toma la mano de su amiga a manera de insistencia.

-Que se le va a hacer ante esos ojitos de perrito, aun así no me hubiera rehusado, te hace feliz y te emociona, creo que es el mismo rostro que tengo yo algunas veces-

-¡Con los libros!-

-Jaja tu has ganado amiga mía- Se acomoda los anteojos y abraza a Paula.

Antes de poder platicar más sobre el tema, el padre de Paula ya había llegado y despidiéndose una de otra, termina así su día en la escuela.



TO BE CONTINUED....



*Notas de la disque escritora(?)*

* = Pequeñas notas de la autora LOL


Solo eso para que se entienda si es que se puede entender hasta el momento 





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